Resolución de la 8ª Conferencia de Unión Proletaria
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La 8ª Conferencia de Unión Proletaria se ha celebrado en Madrid, entre los días 22 y 24 de noviembre, en una situación extraordinaria de deterioro social y de guerra creciente.
En España cada día se hace más difícil tener un trabajo que permita vivir, mientras no deja de aumentar el coste de la vida, de los alimentos, del acceso a la vivienda en propiedad o en alquiler, de la energía, etc. Y las bombas que ahora caen sobre Palestina y Ucrania-Rusia amenazan con caer mañana sobre nuestras cabezas. Están quitando todavía más dinero de la sanidad, de la educación, de las pensiones, de la dependencia, para financiar la guerra.
Los perjudicados somos los trabajadores de todos los países, así como los pueblos que quieren desarrollarse soberanamente. Los que se benefician son un puñado de grandes empresarios (Botín, Florentino Pérez, Amancio Ortega, …), los gobiernos de la Unión Europea (incluidos los de nuestro país), la OTAN, los Estados Unidos, la industria militar y farmacéutica; en definitiva, los imperialistas. Engañan al pueblo ofreciéndole elegir entre dos bandos políticos aparentemente enfrentados, pero que están de acuerdo en lo fundamental y en prohibir toda alternativa. El inminente colapso de su régimen económico los empuja inexorablemente a la guerra, aun a riesgo de exterminar a la humanidad.
Ellos están unidos contra nosotros y nosotros tenemos que unirnos contra ellos. Hoy es muy necesario que les hagamos frente en cada asunto particular, pero no basta con dar esas batallas por separado. Debemos dejar de confiar en el oportunismo y en el sectarismo que nos divide y nos distrae de la lucha contra el enemigo común imperialista.
La mayoría de la humanidad ya se está levantando contra él: la rebelión de los BRICS contra la dominación económica de Occidente, la del Donbass y Rusia contra la OTAN, la de Palestina y el Eje de la Resistencia contra el sionismo, la de África contra las potencias coloniales, la de Venezuela, Nicaragua y Cuba contra la injerencia yanqui.
Además, ha nacido la Plataforma Mundial Antiimperialista para incorporar a este movimiento de liberación a las masas del mundo entero y para orientarlas a resolver de raíz todos sus males mediante la transformación socialista de la sociedad.
Con el apoyo de la Plataforma Mundial, Unión Proletaria se compromete a trabajar sin descanso por organizar a los antiimperialistas de nuestro país en un partido comunista dirigido a derrocar el capital y a construir el socialismo. Explicando a la clase obrera y al pueblo cuál es el verdadero alineamiento mundial de fuerzas y cómo condiciona la realidad nacional, superaremos la confusión que causa la actual división.
Los proletarios más conscientes de los países occidentales tenemos la responsabilidad de frenar, desde la retaguardia, la carrera de los imperialistas hacia la guerra. Parece una carga excesiva para nuestras menguadas fuerzas, pero estamos viviendo un momento excepcional en que nuestras acciones aparentemente insignificantes están abocadas a producir un efecto mariposa que acabará derrocando al imperialismo. Si no conseguimos evitar el estallido de la Tercera Guerra Mundial, su desarrollo encauzará el anhelo de las masas hacia el comunismo, al igual que ocurrió en las trincheras de la primera y en los frentes de la segunda. Sólo tenemos que ser pacientes y trabajar duro para que el encuentro entre el comunismo y las masas proletarias se produzca antes de que sea demasiado tarde.
La 8ª Conferencia de Unión Proletaria llama a los antiimperialistas y comunistas a sumarse a nuestra acción de masas en este próximo período decisivo de la historia de la humanidad.
“El proletario no es nada mientras sigue siendo un individuo aislado. Todas sus fuerzas, toda su capacidad de progreso, todas sus esperanzas y anhelos las extrae de la organización, de su actuación sistemática, en común con sus camaradas.”
(Lenin, Un paso adelante, dos pasos atrás)



