Por la vivienda, hacia la huelga general

Frente Comunista

[Partido histórico de los Trabajadores de España, Partido del Trabajo Unificado, Unión Proletaria y Coletivo M-L del PCE (a título individual)]

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Las organizaciones políticas abajo firmantes, ante los actuales acontecimientos ocurridos tras el desahucio violento de Mari Carmen, MANIFESTAMOS lo siguiente:

El derecho a la vivienda está dejando de ser un bien social que garantiza techo a las familias y ha pasado a ser considerado un negocio más que genera beneficios. El capitalismo, con sus fondos buitres a la cabeza, se lanza a acaparar el máximo de viviendas con la ayuda y complicidad de los aparatos del Estado.

Las movilizaciones por el derecho a la vivienda es una manifestación clara de la lucha de clase. Toda la derecha y ultraderecha españolista y nacionalista han rechazado uno o los dos decretos presentados por el gobierno. No ha habido una puesta de acuerdo premeditada entre ellos, simplemente han respondido defendiendo firmemente los intereses de clase de la burguesía. Y finalmente el Gobierno los han aprobado por la vía de la “Diputación Permanente”, con algunos matices y nuevas inclusiones, como la financiación de parte de las compras de “primeras viviendas” hasta un monto de 50.000€ en un presupuesto extraordinario de 10.000 millones.

La reacción de los trabajadores y las capas populares ha sido la misma, cientos de miles de personas, a la convocatoria del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos, apoyado por militantes y simpatizantes de decenas de partidos y organizaciones políticas de la izquierda real, han reaccionado llenando las calles y plazas, en defensa del derecho a la vivienda y frente a los denominados fondos buitre (y grandes empresas de inversión como Blackstone, Cerberus, Goldman Sachs y KKR, Apollo, Nestar-Azora, Vivenio…). Este movimiento popular no busca regular o mitigar su actividad, sino expulsarlos por completo del mercado de la vivienda, en una confrontación absoluta, una enmienda a la totalidad y una acción colectiva directa contra la especulación inmobiliaria y el rentismo, que convierte un derecho constitucional y fundamental en un mero activo financiero extractivo.

Las principales líneas de acción y demandas del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos, secundadas por esta marea humana de manifestantes y activistas, se articulan en los siguientes puntos claves:

  1. Expropiación de viviendas y ampliación del parque público 2. Expulsión de los Fondos Buitres del mercado de la vivienda.
  2. Bajada drástica de los precios del alquiler (entre el 40% y 50%)
  3. Contratos de alquiler indefinidos.
  4. Aprobación de los Decretos, aunque los considera “insuficientes”, al no solucionar al completo los problemas de los inquilinos y no atajar las causas y el fondo del problema, por eso prometen “seguir luchado” hasta conseguirlo, “gobierne quien gobierne”.
  5. Recuperación de los pisos turísticos y de alquiler temporal para devolverlos al mercado residencial estable.
  6. Disolución de la SAREB (el «banco malo»), que gestiona los inmuebles, suelos y prestamos impagados de los bancos que reciben ayudas públicas, como BFA-Bankia, Catalunya Bank, NCG Banco y Banco de Valencia y ampliar así, de forma decidida, con sus activos el parque público de vivienda.
  7. Sindicalismo y Huelga de Alquileres.
  8. Presión y choque con las administraciones políticas.
  9. Ilegalización de las empresas de Desocupación, por la vulneración de los derechos ciudadanos y la constitución, al suponer una apología de la violencia, intimidación y el fascismo.

Estas movilizaciones que acaban de empezar han puesto de manifiesto con absoluta claridad el enfrentamiento de intereses de clase:

Por un lado, el capitalismo con sus fondos buitres y multinacionales, que temen que esos decretos frenen o ralenticen su expansión y mermen sus beneficios en su búsqueda de nuevos mercados, arrebatando las viviendas que hasta ahora estaban en manos de los trabajadores.

Y por otro la reacción y la respuesta de la Clase Obrera, por impedir la pérdida del derecho a techo que la misma constitución del sistema capitalista garantiza.

Dos bloques claramente definidos y enfrentados en la defensa de sus intereses.

Es la expresión más rotunda y clara que mueve estos intereses irreconciliables que ha provocado este conflicto. Cada protagonista de esta lucha está exactamente en su lugar. Veremos quién gana esta batalla.

Es destacable el papel del gobierno socialdemócrata como gestores del capitalismo en su cara más amable, se ha apresurado a proponer algunos parches cuyo fin es desactivar este movimiento de lucha, más que solucionar el problema. Ese es su interés y lo confirma el hecho de que lleven 7 años gobernando y no solo no han solucionado este problema, sino que se ha ido agravando bajo sus gobiernos, al dejar total impunidad y el campo libre a los fondos de inversión que han ido acaparando un millón de viviendas hasta la fecha.

El gobierno actúa como conciliador en este conflicto proponiendo unas soluciones que saben que no tocan los intereses de los fondos de inversión, como bien han puesto de manifiesto los acampados en Madrid y otras ciudades. Un gobierno que intenta engañar a la gente, debilitar la lucha y sacar rédito político en unas próximas Elecciones Generales que se han apresurado a convocar en un momento favorable. Su convocatoria para noviembre de 2026, no es más que una consecuencia forzada de esta lucha. Este es el verdadero motivo por los que el gobierno se niega a desalojar a los acampados, como piden desde los centros de poder de la derecha, porque, mientras estén ahí, más posibilidades para el PSOE.

El desahucio de Mari Carmen ha sido el detonante de hasta donde ha llegado en este país el problema de la vivienda, ha puesto de manifiesto ante los ojos de la sociedad el nivel de rapiña y criminalidad de estos fondos buitres en su afán de acumular ganancias.

El Estado Español ha estado a su servicio en ese proceso, permitiendo que fondos, bancos y empresas compran edificios enteros para dedicarlos al turismo y exijan desahucios, jueces que emiten órdenes de desalojo sin tener la más mínima conciencia humana, policías que cumplen esas órdenes a base de golpes y violencia. Y el gobierno que legisla leyes que permiten esto y que no impide que poderosos medios de comunicación justifiquen la barbarie. En resumen, todos los poderes del Estado al servicio del capitalismo.

Frente a este brutal ataque, se ha levantado el poder de los trabajadores y los ciudadanos para impedirlo, ocupando las calles y las plazas. Esta es la fotografía de las causas del conflicto. Las calles se han llenado de manifestaciones diarias, exigiendo el derecho a una vivienda digna, en muchas plazas se han instalado miles de tiendas de campaña donde los manifestantes se mantienen en lucha.

De aquí ha surgido la convocatoria de una Huelga General en España el día 11 de noviembre. El Sindicato de Inquilinos e Inquilinas y otros movimientos vecinales, apoyados ya por el sindicalismo de clase y decenas de partidos y organizaciones de la izquierda real, han pedido a los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT que la secunden, apoyen y también, sean convocantes.

Indudablemente que su apoyo refuerza y aumenta las garantías de éxito de la huelga, pero también tiene el riesgo que, al capitalizar la convocatoria, puedan desvirtuar los objetivos de esta lucha, convirtiendo la Huelga General en una “jornada reivindicativa” e intentar parar las movilizaciones posteriores, teniendo en cuenta la trayectoria de claudicaciones y traiciones que las direcciones de estos sindicatos han tenido con los trabajadores a lo largo de su historia, con su colaboración directa y constante con la patronal, abandonando los intereses de la clase obrera en multitud de conflictos y huelgas, por lo que no es descartable que, bajo su “supuesto y forzado apoyo”, intenten debilitar y manipular este movimiento de lucha.

A nadie se le escapa que su apoyo tan entusiasta a esta Huelga General, viene motivado por la presión de la calle y el éxito de las protestas presentes.  Porque, cuando hay tantas y tan poderosas razones para haberla convocado desde hace ya muchos años, por la pérdida constante de derechos laborales, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, el retroceso en las libertades sindicales, las leyes restrictivas y perjudiciales para los obreros, los despidos libres, etc. ¿Por qué no la han convocado?

Así pues, debemos estar atentos.

Por todo esto, los abajo firmante LLAMAMOS a la clase obrera y al pueblo en general, a que ocupe su sitio en la historia y participe en esta lucha en defensa del derecho a la vivienda y de los demás derechos que sin duda acompañarán esta Huelga General.

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Partido histórico de los Trabajadores de España,

Partido del Trabajo Unificado,

Unión Proletaria

Coletivo M-L del PCE (a título individual)