Islandia dice No a la Unión Europea: una derrota para los intereses de la oligarquía y el imperialismo.

Oírad J.

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El pueblo de Islandia ha rechazado, con un 52,8% de los votos, reanudar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea, con una participación del 82,5%. La diferencia que separó a ambas opciones fue de 12.701 votos [1].

En la capital, Reikiavik, donde se concentra el mayor núcleo de población, fue el único lugar donde se impuso el Sí. En la circunscripción de Reikiavik Norte, el Sí obtuvo un 57 %, mientras que en Reikiavik Sur alcanzó el 54,5 %. El No triunfó principalmente en las zonas rurales, obreras e industriales, los suburbios y las zonas de pescadores [2, 3].

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Un Gobierno dividido ante la cuestión europea

El Gobierno islandés, compuesto por una coalición tripartita entre el Partido Socialdemócrata, el Partido Popular y el Partido de la Reforma, se mantuvo dividido, ya que el Partido Popular mantiene una posición euroescéptica, al igual que el resto de partidos de la oposición [4, 5].

Por otro lado, las organizaciones de clase estuvieron muy polarizadas y divididas. En Islandia, los sindicatos cuentan con una relevancia excepcional, ya que existe una tasa de afiliación de entre el 90 % y el 92 % [6].

El sindicato ASÍ, Confederación del Trabajo de Islandia, que representa a dos tercios de los trabajadores organizados, unos 136.000 afiliados, sufrió una disputa interna y mediática entre la actual dirección y antiguos dirigentes, miembros del Partido Socialdemócrata, favorables a entablar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea. El sindicato decidió mantenerse neutral, aunque bastantes secretarios generales manifestaron públicamente sus posiciones sobre el referéndum [7, 8].

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Diferentes posiciones dentro del sindicalismo

La secretaria general de Efling y segunda vicepresidenta de ASÍ se posicionó rotundamente en contra de reanudar las negociaciones de adhesión, expresando públicamente que votaría por el No. Llegó a confrontar con el antiguo secretario general de ASÍ y diputado del Partido Socialdemócrata, quien escribió que «la adhesión a la UE era la única opción viable para el país» [8, 9, 10].

Sólveig, defendiendo una posición de izquierdas, afirmó que «la pertenencia a la Unión Europea va en contra de los intereses de los trabajadores» y que «quienes diseñaron este modelo de Unión Europea, ciertamente no lo hicieron para mejorar la vida de la clase trabajadora» [10].

La vicepresidenta de la Confederación del Trabajo sentenció que su postura se basa en el trato que la UE da a los trabajadores de la Unión y que «las enormes exigencias de austeridad que la UE impuso a España y Grecia durante la crisis han determinado su posición» [10].

El secretario general de la Federación de Trabajadores Generales y Especiales de Islandia, que cuenta con 44.000 afiliados y también forma parte de ASÍ, se posicionó por el No en el referéndum. Al igual que él, también lo hicieron los secretarios generales del sindicato Eining-Iðja, del norte industrial, y del sindicato de marineros [8, 11].

El sindicato BSRB, que cuenta con 23.000 trabajadores, mayoritariamente del sector público, no se posicionó en torno al Sí o al No, sino que hizo un llamamiento a la participación en el referéndum [13].

VR y VÍSka fueron las organizaciones sindicales que se posicionaron por el Sí [14, 15].

VR, miembro de ASÍ, se posicionó a favor de reabrir las negociaciones con la UE en una encuesta entre sus afiliados, en la que el 41 % se mostró favorable, frente al 36 % contrario [14].

VÍSka, con 6.000 afiliados, también realizó una encuesta entre sus miembros, en la que el 70% manifestó su deseo de completar las negociaciones con la UE, frente al 45% que no apoyaba la adhesión a la UE [15].

El Sí era mayoritario entre los trabajadores con estudios superiores, urbanos y del sector servicios, mientras que el No estaba representado principalmente por trabajadores rurales y de los sectores de la industria y la pesca [2, 12].

Los sectores productivos vinculados a la pesca, la industria y determinadas actividades rurales tienen unas condiciones materiales e intereses económicos diferentes de los sectores profesionales y urbanos, que pueden ver falsamente como una oportunidad la integración en la Unión Europea [12].

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Una victoria de la clase obrera y una derrota, aunque provisional, para la oligarquía

La oligarquía islandesa, que pretendía una recomposición del sistema de manera reaccionaria después de la crisis de 2008, mediante la reapertura del proceso de negociación para la adhesión a la Unión Europea, ha visto frustrados, de momento, sus planes, ya que el Ejecutivo plantea reabrirlo de cara a futuras elecciones [16]. Este rechazo a los planes de la oligarquía y el imperialismo debe constituir un punto de inflexión para fortalecer la organización obrera, y el proyecto por la emancipación de la clase trabajadora. Nuestra alternativa política no puede quedar limitada a una consulta electoral ni a la defensa del marco nacional.

El imperialismo en descomposición empuja a los pueblos a la guerra, y, en  particular, la Unión Europea, desata el odio hacia Rusia, con una guerra suicida. El camino emprendido por el pueblo de Islandia, es el camino de los pueblos libres, aunque para consolidar su opción soberana y pacífica debe desvincularse de la OTAN.

El objetivo debe ser que el proletariado se encuentre en condiciones no solo de derrotar los planes de la oligarquía y del imperialismo, sino también de constituir su propio partido revolucionario y avanzar hacia una sociedad socialista en la que la economía y los recursos del país estén al servicio de la clase trabajadora y no de una minoría privilegiada.

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[1] Landskjörstjórn. (2026, 30 de agosto). Results of counting in the referendum held 29 August 2026. Ísland.is.

[2] Kristjánsson, A., Andrésdóttir, I., & Harðarson, B. Þ. (2026, 29 de agosto). Þjóðin hafnar aðildarviðræðum við ESB. RÚV.

[3] Liboreiro, J. (2026, 30 de agosto). Iceland says “No”: Four takeaways from the EU accession referendum. Euronews.

[4] Government of Iceland. (2024, 21 de diciembre). New Icelandic Government takes office. Prime Minister’s Office.

[5] Alþingi. (2026, 16 de marzo). Staða mála að lokinni þjóðaratkvæðagreiðslu.

[6] Organisation for Economic Co-operation and Development. (s. f.). Trade union density. OECD Data Explorer.

[7] Alþýðusamband Íslands. (s. f.). About us. Labour.is.

[8] Grabowski, K. (2026, 31 de julio). Związkowcy podzieleni w sprawie UE. Iceland News.

[9] Alþýðusamband Íslands. (s. f.). Starfsfólk.

[10] Þorkelsson, S. (2026, 31 de mayo). Er tilbúin að blása í herlúðra í haust. Vísir.

[11] Starfsgreinasamband Íslands. (s. f.). About the Federation.

[12] Connelly, T. (2026, 29 de agosto). Fishing dominates as Iceland casts vote on EU referendum. RTÉ News.

[13] BSRB. (2026). Umsögn BSRB um tillögu til þingsályktunar um þjóðaratkvæðagreiðslu um framhald viðræðna um aðild Íslands að Evrópusambandinu, 516. mál.

[14] VR. (2026, 10 de marzo). Nearly half of VR members want a new currency.

[15] Hilmarsson, V. (2026, 24 de agosto). 70% félagsfólks Visku vill klára aðildarviðræður við ESB. Viska.

[16] Government of Iceland. (2026, 1 de septiembre). Referendum outcome: Iceland not to resume accession negotiations with the European Union. Ministry for Foreign Affairs.