¡Por la República, la solidaridad antiimperialista y la reconstrucción del Partido Comunista!
Unión Proletaria
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Hace 95 años, los pueblos de España tuvieron la razón y el valor de repudiar a la monarquía que, igual que hoy, representaba a los parásitos terratenientes, financieros, militares y eclesiásticos. Lamentablemente, la Segunda República sucumbió, no por la debilidad de sus partidarios, sino por el apoyo que los imperialistas extranjeros dieron a esos vendepatrias a cambio de someternos a su dominio y explotación.
Este fatal desenlace no se repetirá si tomamos conciencia de que la lucha de clases se decide en la arena internacional a medida que el capital se centraliza en monopolios financieros que trascienden todas las fronteras. El deseo de justicia social, de libertad, de paz y de democracia triunfará sólo si distinguimos bien amigos de enemigos en el mundo; por tanto, si rompemos nuestra dependencia de Estados Unidos, de la OTAN y de la Unión Europea, y si apoyamos a todas sus víctimas y a todas las fuerzas que oponen resistencia a estos imperialistas (China, Rusia, Irán, Palestina, Cuba, Venezuela, etc.).
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¿Por dónde empezar?
Nuestra vida ha ido empeorando desde que los trabajadores dejamos de luchar como una misma clase social contra el capitalismo franquista, para conformarnos con el capitalismo “democrático” de la Constitución, la monarquía, la OTAN y la Unión Europa. Hemos conquistado libertades y derechos que no podemos ejercer porque, al mismo tiempo, han cerrado nuestros bastiones industriales, nos han fragmentado, nos han intoxicado con ideologías individualistas y nos explotan hasta la extenuación.
En el pasado, fue el Partido Comunista de España el que reunió nuestras demandas en una única lucha de clase contra la patronal y su gobierno, para acabar con el régimen fascista. Teníamos un objetivo político y un partido con el que conquistarlo. Ahora, debemos reconstruir ese partido para derrocar al capitalismo imperialista, ruinoso y belicoso, y avanzar hacia una sociedad socialista que satisfaga las necesidades de la población trabajadora.
El primer paso es fortalecer al movimiento obrero con la ideología socialista, a través de un programa y una prensa de carácter revolucionario. Hay que empezar por reunir a los comunistas para, sobre la base del marxismo-leninismo, elaborar un proyecto de programa y poner en marcha un periódico que desarrolle la conciencia socialista de todos los trabajadores, desde los más avanzados hasta los más atrasados ideológicamente.
No basta con frenar la degradación social apoyando a la izquierda burguesa. No basta con volcarse en las luchas dispersas. No basta con la unidad de acción ocasional entre las organizaciones comunistas. No basta con publicaciones teóricas que no llegan a la masa trabajadora.
Con la participación de toda la clase obrera, debemos organizarnos prioritariamente alrededor de esa labor de propaganda y de agitación que difunda las múltiples experiencias de lucha parciales y locales, y que oriente a todo el pueblo a unirse contra el imperialismo y por la conquista de la república y del socialismo.
¡Atrévete a unirte a la causa más necesaria y urgente de la humanidad!
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